Introducción
“Si armamos un equipo interno, nos va a salir más barato.”
Es una de las frases más repetidas en empresas en crecimiento.
Y también una de las más incompletas.
Según datos de Deloitte Global Outsourcing Survey, más del 70% de las empresas que migraron a modelos híbridos lo hicieron después de comprobar que los costos reales del equipo interno eran significativamente mayores a lo esperado .
El problema no es tener equipo interno.
El problema es no entender cuánto cuesta realmente.
📊 El costo real de un equipo interno
Un informe de Built In y Glassdoor muestra que el costo promedio anual de un solo perfil senior en marketing o diseño en mercados comparables a LATAM corporativo incluye:
Salario base
Cargas sociales
Beneficios
Licencias
Software
Tiempo improductivo
👉 Resultado: entre 1,3x y 1,6x el salario publicado .
Y eso es por persona.
Un equipo mínimo (diseño + contenido + estrategia) supera fácilmente los USD 180.000 anuales, sin contemplar rotación ni reemplazos.
📉 El problema del perfil “todista”
Para reducir costos, muchas empresas contratan perfiles generalistas.
Según McKinsey, los equipos con baja especialización presentan:
Menor velocidad de ejecución
Decisiones tácticas sin visión estratégica
Mayor tasa de retrabajo
Lo barato no solo sale caro: sale lento .
🧠 Outsourcing como optimización, no reemplazo
Un modelo de outsourcing estratégico permite:
Acceso inmediato a seniority
Escalabilidad real
Costos previsibles
Visión externa (clave para evitar endogamia interna)
De hecho, el mismo estudio de Deloitte indica que el 59% de las empresas mejoró performance y control de costos luego de adoptar modelos híbridos .
Conclusión
El dilema no es equipo interno vs outsourcing.
El dilema real es:
¿Querés pagar estructura… o resultados?


